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Marihuana: Dr Jekill y Mr Hyde


Un equipo de investigadores canadienses ha secuenciado el ADN de una cepa de marihuana que es ampliamente utilizada con fines medicinales.

La investigación. 

La secuencia, publicada en Genome Biology, pretende averiguar los cambios en el genoma que llevaron a la producción de droga por parte de la planta. Este estudio supone la primera secuenciación del genoma de una planta medicinal.

Los científicos compararon el genoma y el transcriptoma (genes activos) de la marihuana o Cannabis sativa con los del cáñamo Finola, en busca de diferencias que pudieran explicar por qué la marihuana produce ácido tetrahidrocannabinólico (THCA), el ingrediente activo del cannabis. 

Según explica Jon Page, coautor del trabajo, "el análisis del transcriptoma mostró que la sintasa THCA, una enzima esencial en la producción de THCA, se activa en la marihuana, pero se desactiva en otros tipos de cáñamo". El doctor Hughes añade que "el análisis detallado de los dos genomas sugiere que el cultivo de variedades de marihuana ha causado la pérdida, en algunas cepas, de la mencionada enzima".

A lo largo de la historia, la marihuana ha sido explotada por la humanidad de múltiples maneras. Como apuntan en Genome Biology, tiene una personalidad doble: el "Dr Jekyll", que permite obtener fibra para producir tejidos y aceite de semilla de cáñamo rico en omega 6; y "Mr Hyde", por su capacidad de alterar la mente. 

Esta planta se ha usado medicinalmente desde hace más de 2.700 años.

Fuente: MUY Interesante.
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El queso y el calor


Antes de ser cocinado, el queso que se utiliza para fundir contiene moléculas proteicas de cadena larga, es decir, compuestas por una gran cantidad de átomos. Estas moléculas suelen estar ovilladas en una masa grasa. Cuando el queso se calienta, las grasas y las proteínas se mezclan formando un grupo compacto de fibras que resulta fácil quebrar. Por ejemplo, cuando alguien introduce un tenedor en el queso fundido recién salido del horno, el cubierto actúa como un peine que convierte las cadenas en estrías. En esencia, sería algo parecido a extraer un hilo de un ovillo de lana.

Este proceso se puede reproducir en otros muchos materiales que contienen compuestos de cadena larga, por ejemplo los que proceden de la química del carbono bien por vía natural o por síntesis. Es el caso de los polímeros utilizados, por ejemplo, en la confección de las bolsas de plástico. Si usted hace la prueba y calienta una de estas bolsas, se dará cuenta de que su aspecto es muy similar al del queso fundido: también es elástico y puede descomponerse en hilos pegajosos.

Es más, algunos expertos proponen que la longitud que estas hebras adquieren antes de partirse puede servir para medir la cantidad de moléculas de proteínas que contiene el queso. Sería como ver en directo un fenómeno químico.

Fuente: Muy Interesante 02/06/1999
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Bioquímica: las enzimas


La vida de diferentes seres unicelulares o pluricelulares dependen de una serie compleja de reacciones químicas perfectamente ordenadas. Este orden es debido a que esas reacciones químicas están catalizadas por proteínas denominadas enzimas, cuyas propiedades permiten modular las velocidades de estas reacciones.

Muchas de las enzimas se encuentran en el citoplasma de la célula. Otras están unidas a otras células como las enzimas respiratorias que catalizan el metabolismo del acido láctico y también las sustancias derivadas al ácidos aminados y ácidos grasos. Hay otras que intervienen en la síntesis de la proteína y son parte integrante de partículas citoplasmáticas llamadas ribosomas.

Las enzimas contienen los mismos aminoácidos que el resto de las proteinas. Unas enzimas se presentan en forma soluble y otras forman parte de la estructura de las diferentes membranas celulares o de las agrupaciones proteicas que constituyen las fibras o las partículas.


En algunos, casos la enzima y el sustrato, sustancia que se convierte en producto, constituyen el conjunto funcional mínimo que no requiere de ninguna sustancia para ser activo. Sin embargo, para muchas enzimas su actividad como catalizadores depende de la presencia de las moléculas orgánicas no proteicas y que se conocen con el nombre de coenzimas. Si forman parte de la estructura de la enzima de modo estable se denominan "grupos prostéticos". Muchas enzimas requieren también de la presencia de metales.

Determinadas enzimas existen en las células en una forma prácticamente inactiva (proenzimas o zimógenos) y pasan mediante proteolisis limitada - en que se rompen selectivamente determinados enlaces peptídicos - a la forma activa.

Algunas enzimas existen en más de una forma molecular, catalizando todas ellas la misma reacción. La pluralidad de las formas puede darse dentro de una misma célula o en los diversos tejidos de un organismo. Estas diferentes formas moleculares se denominan "isoenzimas".

En algunos casos las diferentes enzimas que catalizan un determinado proceso están agrupadas, interaccionando entre si a través de enlaces no covalentes y constituyendo lo que se denomina un "complejo multienzimático". La actividad de cada una de las enzimas que lo integran depende de esas interacciones, de forma que la disociación del complejo trae consigo generalmente la pérdida de actividad de sus componentes.

Casi toda reacción química en las células es catalizada por enzimas específicas.

Como todos los catalizadores, las enzimas no afectan la capacidad de reacción, la cual es determinada por el cambio de energía libre "delta-G" entre reactivos y productos. Para las reacciones que son energéticamente favorables, las enzimas incrementan la velocidad de reaccion bajando energía de activación.

Otras enzimas están presentes sólo en un tipo particular de célula y catalizan reacciones exclusivas para este tipo de células (Ej. en las células nerviosas).

Aunque la mayoría de las enzimas está ubicada dentro de las células, algunas son secretadas y funcionan en sitios extracelulares como la sangre, la luz del tubo digestivo o incluso fuera del organismo.

La actividad catalítica de algunas enzimas es critica para los procesos celulares diferentes de la síntesis o degradación de las moléculas. Por ejemplo, muchas proteínas reguladoras y proteínas señalizadoras intracelulares catalizan la fosforilización de proteínas, y algunas proteínas de transporte catalizan la hidrólisis de ATP acoplada al movimiento de moléculas a lo largo de la membranas por lo general sólo a altas temperaturas o presiones a pHs extremos (elevados o bajos) o en solventes orgánicos. Sin embargo como catalizadores proteicos de las células, las enzimas deben funcionar eficazmente en ambientes acuosos a 37ªC a un pH de 6,5 – 7,5.
 
Dos notables propiedades de las enzimas las habilitan para funcionar como catalizadores bajo las apacibles condiciones presentes en las células:

a) su enorme poder catalítico y
b) su alto grado de especificidad.
 
El inmenso poder catalítico hace que las velocidades de las reacciones catalizadas enzimaticamente sean 10 veces mayores de que las reacciones no catalizadas no correspondientes en condiciones similares.

La especificad exquisita de las enzimas su habilidad para actuar selectivamente con un sustrato o un número selecto de sustratos químicamente similares

Se han clasificado en la base de datos más de 3.700 enzimas, cada una de las cuales cataliza una reacción química única o un conjunto de reacciones estrechamente relacionadas.
 
Más información en:
Las Enzimas

http://www.monografias.com/cgi-bin/jump.cgi?ID=151535

Factores bioquímicos del suicidio

Ni una perspectiva puramente sociológica o psicológica parecen explicar adecuadamente las causas del suicidio. También es probable que estén implicados otros factores. Por ejemplo, en forma consistente con la evidencia fuerte de que los neurotransmisores químicos están asociados con la depresión y la manía, evidencia similar muestra que la depresión está relacionada con la bioquímica. Se ha encontrado que el fluido espinal de algunos pacientes deprimidos contiene cantidades anormalmente bajas de 5HIAA (ácido 5 -hidroxi - indol - acético), el cual es producido cuando la serotonina, un neurotransmisor que afecta los estados de ánimo y las emociones se desintegra en el cuerpo. Es más. Existe alguna evidencia de que los receptores de serotonina en el tallo cerebral y en la corteza frontal pueden estar deteriorados. A esto se le conoce como "transtorno bipolar".


En realidad no se puede decir exactamente cuales pueden ser los verdaderos motivos para que un adolescente decida suicidarse, ya que debido a el transtorno bipolar ha habido jóvenes que aparentemente lo tenían todo en la vida: salud, una familia estable, un círculo amplio de amistades y buen nivel académico que lo han intentado, pero muchos de ellos han logrado salvarse gracias a los avances de la ciencia ya que se les ha detectado el transtorno bipolar y se les ha puesto bajo tratamiento médico.

Luz Elena Macías Placeres
Maestría en análisis de sistemas industriales
Centro universitario de ciencias exactas e ingenierias
Metodología

DOCUMENTAL SOBRE LA VIDA DE CÉSAR MILSTEIN

Ana Fraile tiene un secreto y, como en la película de Campanella, está en sus ojos.

“Nunca lo oculté aunque tampoco exhibo el apellido para lograr algún trato preferencial”, dice esta directora de cine, cuya historia familiar puede rastrearse casi completamente en su mirada. Porque Ana, además de Fraile, es Milstein. Más precisamente, la sobrina nieta de César Milstein, aquel bioquímico argentino de cuerpo menudo, anteojos rectangulares y sonrisa tan brillante como sus ideas que en 1984 se llevó a su casa de Cambridge, Inglaterra, el Premio Nobel de Medicina luego de ser expulsado, como otros tantos investigadores, de un país que en su momento no hacía más que exiliar científicos casi industrialmente.

Como su tío abuelo, Ana Fraile es inquieta y curiosa. Aunque en lugar de dejar correr su imaginación entre tubos de ensayo, pipetas y placas de Petri, ella la plasma, mejor, visualmente: con cámaras, guiones, salas de edición y demás elementos que, bien orquestados, conforman una buena película, un documental revelador.

“Si querés te ayudo”, le dijo en algún momento del año 2000 César Milstein a Ana Fraile. “Para entonces yo estaba terminando la escuela de cine y él quería colaborar de alguna manera. Le encantaba el cine, sacar fotografías, grabar cada momento”, recuerda ella.

Y así fue: tío y sobrina comenzaron a discutir y a trabajar en una idea: un documental sobre la situación de los jóvenes investigadores que se fueron del país y querían regresar, políticas científicas, qué es la ciencia. “Él siempre estaba enterado de lo que pasaba en la Argentina –cuenta –. Sus hermanos le mandaban cassettes, compraba diarios y, después, con internet leía todos los días las noticias. Siempre tuvo esa dualidad: estaba presente sin estar acá”.

Sin embargo, “César” –como ella lo llama, con esa mezcla de distancia, respeto y cariño – murió el domingo 24 de marzo de 2002 a causa de una enfermedad cardíaca. “Para el funeral, nos pidieron a los familiares que mandásemos algunas palabras. Yo elegí el cuento ‘Un mar de fueguitos’ de Eduardo Galeano. Para mí, César representaba eso. No me salía lo que quería decir en mi propias palabras pero sí había encontrado en las palabras de Galeano lo que quería decir. Lo tradujeron y lo leyeron en el funeral”, recuerda.

Y entonces, la idea de la película resurgió, pero cambiada. “En 2004 fui a Inglaterra y visité a Celia, la esposa de César –sigue –. Y ahí le propuse volver a retomar el proyecto original pero ahora sobre la vida de mío tío. Aceptó y me puse a investigar”.

El resultado es “Un fueguito”, un documental realizado junto a Lucas Scavino y a estrenarse este jueves 11 de marzo, que recuerda de una manera íntima y personal a uno de los héroes olvidados de la historia argentina.

TODO ES DISCUTIBLE

No todos los caminos conducen a Wikipedia. Puede que en la enciclopedia virtual se almacenen miles de millones de nombres y fechas de los eventos y las personas más importantes del mundo. Sin embargo, ahí, en aquellos links, definiciones y anécdotas olvidables, no caben ni pueden ser grabadas miradas, risas, guiños o siquiera recuerdos familiares, aquellos pequeños gestos irrepetibles que hacen a un individuo y los recuerdan en una dimensión mucho más completa.

Para eso está el cine, las películas, los documentales que le agregan una dimensión subjetiva y emocional a los datos e informaciones inertes de enciclopedias, recortes de diario y recuadros en manuales de historia.

César Milstein lo sabía y, quizás por eso, nunca se cansó de grabar, de fotografiar, de capturar recuerdos: sus viajes por Europa, sus vacaciones en la playa, sus tardes de camping y kayak. “Yo sabía que César tenía grabaciones familiares en super 8 pero nunca las había visto. Recién en 2004 conocí todo el material. Y me impresionó –señala Ana Fraile –. Yo traje como 500 diapositivas. Había miles de fotografías y casi 120 horas completas de material”.

–Habrá sido un trabajo duro condensar todo eso en menos de dos horas.

–Lucas Scavino: Sí, y eso sin contar a los entrevistados que recuerdan, cada uno a su modo, a César. Originalmente, había más de 25 entrevistados. Y en la versión final dejamos unos diez.

–¿Qué era lo que primero recordaban los entrevistados?

–Ana Fraile: Que César era testarudo, que era peleador, que le gustaba discutir, que era muy bueno y solidario, muy cabeza dura. Todos cuentan cosas similares, cada uno con sus experiencias personales. Todos a los que entrevistamos o lloraban o se reían cuando contaban anécdotas de César. Se iluminaban. Se acordaban de pequeños gestos humanos. Y, también, que era muy estricto. Nunca hablaba de su vida personal. Él siempre se encargó de remarcar su “extranjerosidad”. Nunca se preocupó por copiar el acento. Aprendió muy rápido las normas de convivencia inglesas.

–Igualmente, la película no tiene la estructura básica de una película biográfica.

–L. S.: Nunca la pensamos como un relato biográfico. Sí queríamos hacer algo divertido, entendible e interesante tanto para un científico como para una persona que no tiene conocimientos técnicos. Que despierte interés y curiosidad.

–A. F.: La parte científica siempre fue como un ancla. La idea era clara: contar la historia de un tipo que se dedicaba a hacer ciencia, que un día se planteó algo y se tomó toda la vida para resolverlo.

–O sea, se ven sus alegrías como sus tristezas.

–L. S.: En el film también, contamos sus conflictos, sus dilemas frente a la explosión de las empresas biotecnológicas, o cuando alguien de su laboratorio le hurtó papeles de su archivo.

–Eso es lo que todavía la mayoría de la gente no comprende: lo que investigó César Milstein, qué le hizo ganar el Nobel.

–A. F.: Gracias a su estudio del sistema inmunológico y el descubrimiento de la técnica para producir anticuerpos monoclonales a gran escala, hoy muchas personas tienen determinados remedios oncológicos para combatir el cáncer. Incluso está el Evatest para detectar embarazos.

LA REPETICIÓN DE LA HISTORIA

–Y cuándo tuvieron que salir a buscar financiamiento para hacer el film, ¿alguien los recibió, los ayudó?

–A. F.: Acá no. Al principio, los productores no me dieron bolilla. Los que nos ayudaron mucho económicamente fueron la propia Celia Milstein, el laboratorio en Cambridge, sus colegas.

–O sea, se repitió la historia de César Milstein que se fue expulsado del país y el único apoyo que tuvo del país la recibió de afuera.

–A. F.: Eso lo notamos varias veces al principio. En Inglaterra estuvieron siempre muy interesados por el documental. El primer financimiento en la Argentina lo conseguimos en 2007. Antes habíamos hablado con Lino Barañao pero entonces estaba en la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica. Le encantó la idea. Pero mucho no podía hacer. El secretario de ciencia y tecnología de por entonces era Tulio del Bono. Nunca llegué a hablar con él porque no mostró interés. Hasta que en 2007 Lino Barañao asumió como Ministro de ciencia. Lo llamé otra vez y le dije: “Ahora sos ministro, ¿me podés ayudar?”. Y me respondió: “Sí, ahora te puedo ayudar”. Y en julio de 2008 nos dieron un subsidio de casi el 40% del presupuesto a cambio de nada. También nos ayudaron mucho los de la Fundación Instituto Leloir que se entusiasmaron con el documental. No pasó lo mismo con el Instituto del Cine a quien no les interesó.

–¿El documental cambió la imagen que tenías de tu tío abuelo?

–A. F.: Se fue completando. Siempre lo tuve muy presente en ocasiones importantes. Se las rebuscaba para estar. Desde que nací no paró de mandarme cartas. Se acordaba de mi cumpleaños, tarde, pero se acordaba. De donde estuvieran, César y Celia siempre nos mandaban algo.

–¿Intentó alguna vez empujarte hacia una carrera científica?

–A. F.: No, para nada. Siempre apoyó nuestros intereses e inquietudes. Por sobre todo nos recordaba siempre: “lo importante no es llegar, lo importante es el esfuerzo”.

Anarquista, conversador y aventurero

Yo era muy peleador. Un hijo muy difícil”. Las palabras no las pronuncia ni un actor maquillado para la ocasión ni un locutor de cuerpo ausente. Las dice el propio César Milstein a cámara, sonriendo, recordando, en un primerísimo primer plano. Más que una historia relatada a la distrancia, el documental Un fueguito cuenta una historia vivida en primera persona, intercalada con entrevistas realizadas por Ana Fraile a toda clase de científicos (como el también premio Nobel Fred Sanger) que conocieron de cerca a Milstein, que se codearon con él y, sobre todo, que se sometieron al deporte que más le gustaba al bioquímico argentino: la discusión. “Le encantaba conversar, el poder de discutir ideas”, recuerda uno de ellos.

En esta producción de Pulpo Films, el laboratorio es sólo uno de los tanto espacios que recorre el científico, “un aventurero”, en palabras de Milstein.

Como una gran foto en movimiento, el documental revela áreas desconocidas por muchos de la personalidad milsteiniana: su infancia en Bahía Blanca, su asociación del peronismo con el fascismo y el autoritarismo (“A César le daba dolor de panza todo lo que sea militar, el autoritarismo. Era muy liberal”, recuerda Ana Fraile), el libro que lo llevó a la ciencia (Los cazadores de mosquitos), su habilidad con el dinero (“era el rey de las finanzas”, señala su esposa), su bronca luego de la destrucción del Instituto Malbrán en los sesenta, su pensamiento y amistades anarquistas, su modestia y veta payasesca y su espanto por los precios astronómicos de los medicamentos producto de sus investigaciones.

En definitiva, Un fueguito es un documento histórico que acercará humanamente a muchos a una persona que una vez este país quiso que se quedara bien lejos.

Por Federico Kukso
Fuente: Crítica
Más información: http://www.criticadigital.com/
Enviado por Gacemail - TEA Imagen

Congreso Nacional de Ingeniería Bioquímica 2010 - Acapulco

Inicio: miércoles, 24 de marzo de 2010 a las 7:00
Finalización: viernes, 26 de marzo de 2010 a las 20:00
Lugar: Hotel Crowne Plaza, Acapulco,Guerrero

XVII Congreso Nacional de Ingeniería Bioquímica

VII Congreso Internacional de Ingeniería Bioquímica
VIII Jornadas Científicas del Posgrado en Biomedicina y Biotecnología Molecular.

ÓRGANOFOSFORADOS

Los organofosforados son sustancias orgánicas de síntesis, es decir, fabricadas por el hombre, no existen en forma natural. Están conformadas por un átomo de fósforo unido a 4 átomos de oxígeno o en algunas sustancias a 3 de oxígeno y uno de azufre. Una de las uniones fósforo-oxígeno es bastante débil y el fósforo liberado de este “grupo libre” se asocia a la acetilcolinesterasa. La acetilcolinesterasa se encarga de degradar la acetilcolina (ACh). Al no destruirse la ACh se produce una hiperactividad nerviosa que finaliza con la muerte del individuo. Sus características principales son su alta toxicidad, su baja estabilidad química y su nula acumulación en los tejidos, característica ésta que lo posiciona en ventaja con respecto a los organoclorados de baja degradabilidad y gran bioacumulación .

En farmacología, un inhibidor de la acetilcolinesterasa, inhibidor de la colinesterasa o anticolinesterasa es un compuesto químico que inhibe a la enzima colinesterasa impidiendo que se destruya la acetilcolina liberada, produciendo como consecuencia un aumento en la concentración y en la duración de los efectos del neurotransmisor.

Por la baja estabilidad del compuesto puro, denominado oxon, en la aplicación comercial, se agrega un átomo de azufre . Estos organofosforados se denominan tiones. Esta composición hace que los organofosforados penetren las membranas biológicas más rápido aumentando su potencial tóxico.

En el ambiente, estos tiones se transforman en oxones por acción del oxigeno y la luz solar y en el organismo por acción de las enzimas hepáticas.

Las características fundamentales de los organofosforados son:
- Son liposolubles, por lo cual penetran fácil y rápido en los organismos animales.
- Son poco volátiles por poseer baja presión de vapor.
- La degradación se produce por hidrólisis en medio alcalino.

Se absorben por vía cutánea, respiratoria o digestiva, cualquier solución de continuidad en la piel (herida) favorece la penetración por esa vía.

La vida media de los organosforados y sus metabolitos en el organismo es de aproximadamente 48 horas. La eliminación es principalmente por orina y, en menor medida heces y respiración.

Su acción se basa en la inhibición irreversible de la enzima acetilcolinesterasa. Esto hace que la acetilcolina se acumule en los receptores colinérgicos produciendo una estimulación excesiva de estos receptores en los sistemas nerviosos central y periférico.

Dependiendo de la actividad de los organofosforados, sus efectos pueden clasificarse en:

MUSCARÍNICOS
- Ojos: dificultad en la acomodación, congestión conjuntival, miosis, visión borrosa.
- Membranas mucosas: hiperemia, rinorrea.
- Pulmones – bronquios: Broncorrea, cianosis, disnea, dolor torácico, bronco constricción.
- Aparato digestivo: dolor colico, diarrea, incontinencia fecal, nauseas, vómitos, sialorrea.
- Corazón: bradicardia.
- Vejiga: incontinencia.
- Piel: diaforesis.

NICOTÍNICOS
- Sinapsis ganglionares: Cefalea, hipertensión arterial, mareos, palidez.
- Musculo esquelético: calambres, debilidad generalizada, incluyendo músculos respiratorios, mialgias, parálisis fláccida.

EFECTOS SOBRE EL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL
- Ansiedad.
- Ataxia.
- Coma.
- Convulsiones.
- Depresión de centros respiratorio y circulatorio.
- Perturbación mental.

A causa de sus efectos rápidamente tóxicos estos productos fueron prohibido o severamente restringidos en su uso rural. Sin embargo, su uso se mantiene, como insecticida, en las pequeñas explotaciones (huertas comerciales o familiares). Generalmente el productor o la persona que los usa tiene escaso o nulo conocimiento sobre su peligrosidad.

DIMETOATO

Es un organofosforado: (S-N-Metilcarbamoilmetil)fosfoditioato de o,o-dimetilo. Su persistencia en el ambiente es baja. En suelo tiene una vida media que varía de 2.5 (en zonas lluviosas) hasta 120 días; sin embargo, el valor más representativo es de alrededor de 20 días. Por su parte, su vida media en agua (ríos) es de 8 días. En el aire húmedo es degradado fotoquímicamente por reacciones de hidrólisis y oxidación. En suelo sufre una biodegradación rápida que depende de la temperatura, contenido de humedad, pH, tipo de suelo, número de microorganismos, cantidad de plaguicida aplicado y grado de evaporación. Por ello, se biodegrada en mayor proporción en suelos pesados, con pH alcalino y en los cuales se han aplicado concentraciones elevadas de Dimetoato. Se adsorbe muy débilmente a las partículas de suelo, por lo que su lixiviación hasta aguas subterráneas puede ser considerable. La volatilización es un mecanismo de disipación importante de este plaguicida en la superficie de suelos secos, entre un 23 y 40 % del Dimetoato aplicado se pierde por evaporación. En los cuerpos de agua no se une a los sedimentos o sólidos suspendidos y se degrada rápidamente por medios químicos y biológicos. La fotólisis y volatilización no son importantes en este medio. Sin embargo, la hidrólisis tanto en agua como en suelo contribuye significativamente a eliminar este plaguicida del ambiente, sobre todo en medio alcalino y en presencia de algunos iones metálicos (Cu++, Fe+++, Mn++), produciendo Desmetildimetoato como principal producto de degradación. No se bioacumula en los organismos acuáticos. Es absorbido por las plantas, alcanzando en el néctar niveles tóxicos para algunos insectos. No obstante, puede ser metabolizado por los vegetales mediante reacciones de hidrólisis y oxidación, tanto en su superficie como en el interior.

Es un insecticida organofosforado de acción indirecta ya que actúa a través de su metabolito el dimetoxon.

Como se presenta en forma de polvo para su uso las vías de absorción más frecuentes son la dérmica y la respiratoria.

Los signos de intoxicacion son los de los organofosforados.

El uso de organofosforados en los vegetales de mesa implican un riesgo importante para los consumidores. Existen regulaciones acerca de los periodos de tiempo en los que una especie a la que se la aplico veneno no debe salir a la comercialización. La realidad es que estas regulaciones casi nunca se cumplen.

Otra manera de disminuir el riesgo de intoxicación es el lavado concienzudo de los alimentos antes de su preparación.

REFERENCIAS
- http://www.cricyt.edu.ar/enciclopedia/terminos/Organofosf.htm
- Las bases farmacológicas de la terapéutica. Goodman y Gilman 8va edición
- www.cepis.ops-oms.org/bvsacd/eco/036113.pdf

Red Nacional de Accion Ecologista
renace20@hotmail.com

Premio Nobel de Química 2009: Trabajos sobre ribosomas


El indio Venkatraman Ramakrishkan, el estadounidense Thomas A. Steiltz y la israelí Ada Yonath han sido galardonados con el Premio Nobel de Química 2009.

El trabajo de estos tres científicos, que curiosamente nunca han trabajado juntos, permitió descubrir cómo se producen las proteínas en las células. Lo consiguieron a través de la cristalografía de los rayos X, conociendo al estructura en tres dimensiones del ribosoma, la encargada de que en la célula se fabriquen las proteínas.

Como siempre, los premios Nobel premian a aquellas personas que han contribuido significativamente al bienestar de la sociedad, y gracias a los trabajos de estos tres científicos ahora se sabe cómo actúan los antibióticos en las células de las bacterias, lo que es un primer paso para luchar contra la preocupante resistencia bacteriana contra los fármacos.

Sus investigaciones han ayudado a conocer las diferencias entre los ribosomas de las células bacterianas y las humanas, por lo que gracias a este hallazgo ahora es posible diseñar nuevos antibióticos que atacan únicamente a los organismos peligrosos.

Los ribosomas transforman la información genética del ADN en proteínas, esenciales para que la célula pueda funcionar.

Información recibida de
EspacioCiencia.com
Espacio de divulgación científica.
http://espaciociencia.com/premio-nobel-quimica-2009/

En la imagen: Ribosoma

Ácido DesoxirriboNucleico



Información básica sobre el ácido desoxirribonucleico tomada
de "La identificación de criminales a través del ADN ",
monografía de Osvaldo Castillo
en monografias.com

El ADN es la molécula fundamental de la vida, porque lleva en su estructura la información hereditaria que determina las características y funciones esenciales del organismo.

En 1869, el bioquímico suizo Johann Friedrich Miescher descubre que utilizando enzimas digestivas el núcleo de los glóbulos blancos de la sangre —extraídos de vendas con pus del hospital local— revienta y deja escapar su contenido. Basándose en que provenía del núcleo, Miescher llamó "nucleina" a esa sustancia química, rica en fósforo, que había logrado obtener.
En 1889, otros químicos logran eliminar las proteínas contenidas en la sustancia proveniente del núcleo, purificando así más la "nucleina" y obteniendo una sustancia gomosa y levemente ácida. Por primera vez se habían aislado genes humanos, pero era necesario que pasaran muchos años antes que se descubriera el verdadero significado de esa sustancia.

Denominada más tarde ácido nucleico y hoy reconocido como "ácido desoxirribonucleico", ADN, sólo en 1944, gracias a los trabajos de Oswald Avery, Colin McLeod y Maclyn Macarty, se estableció con certeza que era el responsable de la transmisión hereditaria y no las proteínas como se creía hasta ese momento. Alfred Hershey y Martha Chase confirmaron este descubrimiento en 1951, en base a un experimento hoy ya clásico.

A partir de ese momento, los estudios sobre ADN se multiplicaron y por ello, cuando en 1953 Watson y Crick proponen la estructura tridimensional de éste, lo hacen existiendo ya una gran cantidad de información previa. Más aún, sabido es que sin los trabajos de Linus Pauling y de la Dra. Rosalind Franklin, no habría sido posible elaborar el modelo tridimensional ya conocido. Así, por ejemplo, la hélice como posibilidad de estructura fue propuesta primero por Pauling, sólo que aquí las bases nitrogenadas estaban dirigidas hacia el exterior de la molécula.

Según hoy podemos apreciar, en las células no bacterianas la masa interior se divide entre un núcleo, de forma esférica limitado por una membrana, y el citoplasma que lo rodea. En el núcleo de la célula se encuentra ADN en forma de bastones enrollados, los cromosomas; pero también existe ADN en las mitocondrias, estructuras biológicas de cantidad variable, dispersas en el citoplasma, cuya principal función es producir, transformar y almacenar energía. En el núcleo, la información genética reunida proviene de ambos progenitores; en las mitocondrias, en cambio, dicha información sólo proviene de la madre.

El modelo tridimensional, construido el año 1953 por James Watson y Francis Crick, muestra una cadena muy regular, integrada por dos hebras que forman una doble hélice. Las hebras contienen grupos alternantes de azúcar y fosfato, unidos a su vez a bases nitrogenadas, orientadas hacia el interior de la cadena. La estructura helicoidal se mantiene gracias a enlaces de hidrógeno existentes entre las cuatro diferentes bases: adenina (A), citosina (C), guanina (G), y timina (T).

Las cuatro bases, pertenecientes a las purinas A y G y a las pirimidinas C y T, están unidas a este esqueleto de azúcares y fosfatos en diferente orden, llamado secuencia. Esta variabilidad hace distintas y específicas las moléculas del ADN.

Las bases son las responsables del apareamiento entre las dos hebras que comporten el ADN. El apareamiento es específico, puesto que A se aparea sólo con T y G sólo con C. La especificidad del apareamiento permite deducir la secuencia de una cadena si se conoce la de su compañera. De las secuencias y las cadenas opuestas se dice que son complementarias. La complementariedad de los pares de bases hace que todos los grupos de azúcar y fosfato tengan la misma orientación y permite al ADN tener la misma estructura con cualquier secuencia de bases.

La cantidad presente de estas bases no es proporcionalmente igual en el genoma, existiendo sí, ciertos patrones para cada especie. Fue, sin embargo, el descubrimiento de que siempre el número de moléculas de A era igual al de T y a la inversa, en cualquier especie (proporciones de Chargaff), uno de los elementos que posibilitó la comprensión de la complementariedad de las bases.

La complementariedad del ADN despertó gran interés; se propuso enseguida que las dos cadenas de la doble hélice deben ser consideradas como un par de moldes, positivo y negativo, cada uno de los cuales determina a su complemento, y capaces por tanto de generar dos macromoléculas hijas con secuencias idénticas a las de la macromolécula parental. Si el ADN se replicara así, el proceso podría confirmarse demostrando que las cadenas parentales se separan antes de replicarse y que cada macromolécula hija contiene una de las cadenas parentales.

La identificación de la doble hélice del ADN permitió precisar la hipótesis de un gen para cada proteína. Siguiendo este planteamiento, cada gen representa una cadena polipeptídica compuesta por una serie de aminoácidos (unidad de las proteínas); es decir, la secuencia de ADN que representa una proteína es lo que se denomina gen. La relación existente entre la secuencia de ADN y la secuencia de la proteína responde a lo que hoy se conoce como código genético.