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Dawn, misión de avanzada de la NASA

(Representación artística de Dawn)

Propulsada por una tecnología con un nombre que suena futurista, "propulsión de iones", la nave realizará maniobras espaciales iguales a las realizadas en la ficción por Enterprise, la nave de Viaje a las Estrellas.
Dawn se está alejando con lentitud del Sol, más allá de Marte y camino a su primer destino: el asteroide Vesta. Dawn surcará su "órbita habitual" alrededor de este mundo rocoso, durante un año, para explorar sus misterios. Con posterioridad hará algo que no tiene precedentes en el mundo real de los vuelos espaciales: saldrá de la órbita de un cuerpo lejano y volará y orbitará otro cuerpo. Su segundo destino será el asteroide Ceres.
Dawn es bastante eficiente en la utilización de su combustible. "Un orbitador convencional camino a Marte podría consumir más de 272 kilogramos (600 libras) de combustible sólo para lograr entrar en órbita alrededor del Planeta Rojo. Con el sistema de propulsión de iones, Dawn podría hacerlo con menos de 27 kilogramos (60 libras) de xenón".

 http://www.diarioelpeso.com/

RCW 120 : Una nueva fábrica de estrellas ha sido descubierta

Burbuja galáctica RCW 120

[S.E.P.A./Diario El Peso] El observatorio de la Agencia Espacial de la Unión Europea ha develado aspectos insólitos y desconocidos sobre el proceso de formación de las estrellas. Las imágenes obtenidas muestran cómo se originan las estrellas en el interior de extrañas nubes de polvo. Entre las imágenes capturadas, se ha registrado un hecho paradójico considerado “imposible” para los actuales niveles de conocimiento.


En la nube de formación de estrellas RCW 120 han encontrado una estrella embrionaria que podría convertirse en una de las más grandes y más brillantes de nuestra Galaxia en los próximos cientos de miles de años. En la actualidad cuenta con una masa entre ocho y diez veces superior a la de nuestro Sol, y continúa rodeada por una nube de gas y polvo equivalente a 2000 masas solares de la que podrá seguir alimentándose durante los próximos miles de años.
 
Más información en:
http://www.diarioelpeso.com/anteriores/2010/08052010/CMT_080510_MisteriosaEstrellaMasiva.php
 

¡111 millones de grados centígrados!


Presentan el láser más grande del mundo


ABC.es
MADRID
03-02-10

Científicos norteamericanos han logrado alcanzar la temperatura récord de 111 millones de grados centígrados, un paso clave hacia el dominio de la fusión nuclear, disparando al mismo tiempo 192 haces de luz con el láser más grande del mundo, la Instalación Nacional de Ignición (NIF, por sus siglas en inglés), ubicada en California. Los científicos se han mostrado muy satisfechos por los resultados, que pueden llevarles al objetivo final, aún lejano, de controlar la fusión nuclear para conseguir una energía «ilimitada y limpia, sin emisiones de gases de efecto invernadero y una cantidad muy reducida de residuos».

El experimento se lleva a cabo en una gigantesca instalación científica del NIF situada en el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore. Del tamaño de un estadio, sólo es comparable con el Gran Acelerador de Hadrones (LHC) de Ginebra -que pronto comenzará a funcionar a gran intensidad- o con el propio reactor ITER.

Como en las estrellas

La fusión es la reacción que hace brillar al Sol y a las estrellas. Se produce en el corazón de éstas cuando, bajo la influencia de la gravedad, son sometidas a temperaturas muy altas (alrededor de 100 millones de grados). El objetivo de los físicos es conseguirlo en laboratorio. De momento, están utilizando dos fórmulas: confinar la materia en forma de plasma en un campo magnético muy potente y durante mucho tiempo (el camino elegido por el futuro reactor ITER, en construcción en Cadarache, Francia), o llevar la presión muy alta y a altas temperaturas durante unas fracciones de segundos, como tratan de hacer los investigadores del NIF .

En este último caso, los científicos han disparado 192 haces de luz del gigantesco láser hacia una pequeña esfera del tamaño de un gisante, rellena de hidrógeno. El objetivo es crear en el interior de la esfera una pequeña explosión termonuclear, en la que ya se han alcanzado temperaturas superiores a los 100 millones de grados, como en el interior de una estrella. El calor producido da lugar a la fusión nuclear y, presumiblemente, a la obtención de una gran cantidad de energía.


Enviado por Taller Urbano - La Plata - Argentina

Más sobre los "agujeros negros" del Universo


Los primeros agujeros negros quizás se formaron dentro de envolturas inmensas.


El proceso de formación descrito consta de dos fases. Los predecesores de los agujeros negros, estrellas supermasivas, probablemente comenzaron a formarse en los primeros centenares de millones de años después del Big Bang. Esas estrellas supermasivas debieron crecer hasta acumular una masa enorme, tanto como de decenas de millones de veces la de nuestro Sol, y debieron tener una vida corta, con su núcleo colapsándose en sólo unos pocos millones de años.

En el nuevo estudio, Mitchell Begelman, catedrático del departamento de ciencias astrofísicas y planetarias, de la Universidad de Colorado en Boulder, ha calculado cómo podrían haberse formado las estrellas supermasivas. Estos cálculos le han permitido estimar su tamaño y evolución subsecuentes, incluyendo el modo en que acabarían dando lugar a agujeros negros.

Las estrellas supermasivas, sustentadas en la combustión nuclear del hidrógeno, tuvieron que haber sido estabilizadas por su propia rotación o por alguna otra forma de energía, como los campos magnéticos o las turbulencias, de manera que permitieran el crecimiento rápido de un agujero negro en sus núcleos.

Begelman y su equipo creen haber hallado un nuevo mecanismo por el que se habrían formado esas estrellas gigantes supermasivas. Los resultados del estudio abren una nueva vía para averiguar cómo pudieron haberse formado tan rápidamente los grandes agujeros negros.

El requisito principal para la formación de estrellas supermasivas es la acumulación de materia a un ritmo de alrededor de una masa solar por año. Debido a la enorme cantidad de materia consumida por las estrellas supermasivas, las subsecuentes semillas de agujeros negros que se formaron en sus núcleos pudieron haber dado lugar, al morir sus estrellas, a agujeros negros mucho más masivos que los producidos habitualmente por las estrellas comunes muertas. Los agujeros negros estelares de esta clase común tienen sólo una masa equivalente a la de unos pocos soles como el nuestro. Los agujeros negros surgidos de los cadáveres de aquellas estrellas masivas también crecieron más rápido que los normales.

Después de formadas las semillas de los agujeros negros, el proceso entró en su segunda etapa. En esta fase, los agujeros negros crecieron con notable rapidez, devorando la materia de la hinchada envoltura de gas de su alrededor, que acabó alcanzando un tamaño tan grande como el de nuestro sistema solar, y se enfrió al mismo tiempo.

Una vez enfriadas más allá de cierto punto, la radiación comenzó a escapar a un ritmo tan grande que causó la dispersión de las envolturas de gas, dejando desnudos a agujeros negros de unas 10.000 veces la masa de nuestro Sol. Habiendo comenzado su vida independiente con una masa tan superior a la de los agujeros negros estelares normales, podrían haber crecido con bastante facilidad y rapidez hasta convertirse en los agujeros negros supermasivos, con millones o miles de millones de veces la masa del Sol, típicos de los núcleos de las galaxias. La materia de la que se debieron abastecer provenía del gas de galaxias cercanas, o bien de otros agujeros negros con los que se fusionaron en colisiones galácticas muy violentas.

Fuente: Solociencia

Caroline Herschel - Semblanza de una investigadora

Hay algo de triunfal en la vida de Caroline Herschel (1750-1848).
Nacida en Hannover, Alemania, ella y su hermano William, doce años mayor, fueron iniciados en la astronomía por un padre que se ganaba la vida tocando el oboe.
Aunque dijo a su hija que no era lo bastante bonita ni rica para casarse, también inculcó a sus seis hijos el amor a la música y a la ciencia.
«Me acuerdo que me llevaba las noches despejadas a la calle, para que me familiarizara con las hermosas constelaciones, después de haber contemplado un cometa que por entonces era visible —escribió ella—. Y me acuerdo muy bien del placer con que acostumbraba a ayudar a mi hermano William en sus estudios filosóficos...»
Cuando Caroune tenía siete años, William se enroló en los Guardias de Hannover, formando parte de la banda militar, durante la guerra de los Siete Años con Francia.
Después de haber presenciado una batalla, decidió que el ejército no era para él y se fue de Alemania para no tener que seguir sirviendo.
En Inglaterra se aferró al empleo de organista y maestro del coro de la recién construida Octagon Chapel de Bath.
Cuando Caroline tenía dieciséis años murió el padre, y la madre la obligó a encargarse de guisar, limpiar y coser.
Seis años después, William fue en su rescate y Caroline se trasladó a vivir con él, quien le presentó un pormenorizado programa de tareas.
Durante su segundo día en Bath, el hermano le dio clases de inglés, de teneduría de libros y de canto, tras lo cual, «a manera de esparcimiento, hablamos sobre astronomía y sobre las hermosas constelaciones con las que estaba yo familiarizada».
Caroline confiaba en hacer carrera como cantante, e incluso recibió algún aplauso por sus actuaciones. Pero se interpuso el interés de William por la astronomía.
Mientras aún daba clases de música y trabajaba en la capilla, se afanaba en construir telescopios («Para mi pesar, vi convertirse en taller casi todas las habitaciones», anotó Caroline) y se pasaba todas las noches despejadas observando las estrellas.
Ella pasó a ser su ayudante, tallando lentes, haciendo maquetas de los grandes telescopios que montaba William, observando con él y asegurándose de que no se olvidara de comer.
Era un empleo, el de ella, muy atareado.
Si no hubiera sido porque a veces se interponía una noche nubosa o de luna llena, no sé cuándo habría dormido algo mi hermano (o yo).»
A partir del descubrimiento de Urano, en 1781, William se hizo famoso, abandonó la música y, gracias a la pensión real de 200 libras anuales, se dedicó a la esfera celeste.
En 1787 Caroline ganó un estipendio anual de 50 libras, reconociéndosele su condición de astrónoma por derecho propio.
Al año siguiente William se casó con una viuda rica llamada Mary Pitt. Las dos mujeres se hicieron amigas y Caroline estuvo también muy cerca de su sobrino, John, nacido en 1792.
Las observaciones de Caroline continuaron, con y sin su hermano, «todas las noches estrelladas sobre la hierba mojada o cubierta de escarcha, sin un ser humano al alcance del oído».
Trabajó como devota ayudante de William hasta poco antes de la muerte de él, en 1822.
Un naturalista francés que visitó a los Herschel en 1784 describe así la escena:
«El observatorio está en un jardín... Cuando quiera que el señor Herschel busca, digamos, una nebulosa o una estrella de la mayor magnitud, llama desde el jardín a su hermana, que se asoma a la ventana de inmediato y, consultando una de las grandes tablas escritas a mano, responde desde la ventana: “Cerca de la estrella gamma”, o bien: “Hacia Orión” u otra constelación. En verdad, nada puede haber más conmovedor y agradable que esta relación, que este sistema tan sencillo».
Pero ella era algo más que la ayudante de su hermano.
Revisó el catálogo estelar de John Flamsteed, escribió un Catálogo de nebulosas (tenía setenta y cinco años cuando lo acabó) y descubrió diecisiete nebulosas y muchos cúmulos de estrellas.
También fue la primera mujer que descubrió un cometa.
Llegó a encontrar ocho.
Después de que muriera William, Caroline regresó a Alemania, donde vivió otros veintiséis años, manteniendo una activa correspondencia con su sobrino, que también se hizo astrónomo, y con otros científicos importantes.
A los setenta y ocho años, recibió la Medalla de Oro de la Royal Astronomical Society, fue elegida miembro de la Royal Irish Academy a los ochenta y seis, y diez años después le concedía el rey de Prusia la Medalla de Oro de la Ciencia.
Murió a los noventa y siete años en su ciudad natal.
Un cráter de la Luna lleva su nombre.

Información: Internet
Me pareció importante resaltar, la tarea inconmensurable de esta mujer, me refiero a Caroline Herschel.
Afectuosamente .
María A. Querol Visconti