Mostrando las entradas con la etiqueta la nación. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta la nación. Mostrar todas las entradas
El sistema de transporte de las células
Por Guillermo Jaim Etcheverry | Para LA NACION
Cada una de las células que integran los organismos vivos complejos cumple funciones que suponen un alto grado de coordinación. Esas células no son contenedores de sustancias químicas distribuidas de manera caótica en una suerte de caldo informe sino que, en su interior, es posible identificar múltiples espacios delimitados por membranas fluidas, como la delgada capa grasa que envuelve una pompa de jabón.
El transporte entre esos diversos compartimentos está a cargo de vesículas: algunas se desplazan en el interior de las células, otras llevan distintas moléculas como hormonas o transmisores nerviosos hacia el exterior o permiten incorporar sustancias desde el entorno que rodea a las células.
¿Cómo se realiza este movimiento de manera específica, es decir, hacia el sitio apropiado en el momento oportuno? ¿Cómo "saben" las vesículas cuál es su destino, dónde y cuándo liberar su contenido?
Los trabajos de los científicos que acaban de recibir el Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2013 han contribuido de manera decisiva a nuestra comprensión de los complejos mecanismos que regulan el tráfico de las vesículas intracelulares. Como señaló la Asamblea del Instituto Karolinska de Suecia que concede el premio, este proceso constituye "un importante sistema de transporte en nuestras células".
En síntesis, Randy Schekman descubrió un conjunto de genes que resultan imprescindibles para el normal tráfico de las vesículas; James Rothman identificó la maquinaria proteica que permite que ellas reconozcan y se fusionen con el sitio al que están destinadas para liberar allí su carga, y Thomas Südhof describió los mecanismos mediante los que las señales indican a las vesículas cuándo liberar su contenido de manera precisa. Las alteraciones de estos complejos procesos pueden producir trastornos neurológicos, endocrinos o inmunológicos.
En la década del 70, Schekman se interesó por conocer el modo en que las células organizan su sistema de transporte y decidió estudiar las bases genéticas de este mecanismo, para lo que eligió la levadura como modelo experimental. Pensaba que se trataba de un mecanismo básico que debería haberse conservado durante la evolución, por lo que sus resultados arrojarían luz sobre lo que sucede en las células de los mamíferos. Logró identificar levaduras con un mecanismo de transporte defectuoso que se manifestaba en una congestión del tráfico intracelular de vesículas. Estas se agrupaban en ciertas partes de la célula respondiendo a una causa genética. Identificó varios grupos de genes mutados que controlan las diferentes etapas del sistema de transporte celular.
A su vez, James Rothman -quien nació en los EE.UU. en 1947 y trabajó en prestigiosas instituciones de ese país hasta llegar en 2008 a la Universidad de Yale- estudió también el transporte de vesículas dentro de las células de mamíferos en las décadas de 1980 y 1990. Descubrió un complejo de proteínas que permiten que las vesículas reconozcan, se asocien y, finalmente, se fusionen con las membranas hacia las que están dirigidas. El proceso de reconocimiento está a cargo de varias proteínas presentes en el exterior de las vesículas y de las membranas que encajan entre sí de manera perfecta. El hecho de que existan muchas de esas proteínas que sólo se reconocen entre sí de modo altamente específico, garantiza que la carga se dirija hacia su destino preciso. Éste puede ser un compartimento dentro de la célula o su cubierta externa en el caso de que el contenido de la vesícula esté destinado a la exportación.
Tal como había supuesto Schekman -nacido en 1948 en los EE.UU. y, desde 1976, profesor en la Universidad de California en Berkeley-, algunos de los genes que en su momento identificó en la levadura son similares a los que Rothman descubrió luego en mamíferos, lo que confirmó que el sistema de transporte dentro de las células reconoce un origen evolutivo muy antiguo.
¿Mediante qué mecanismo la señal desencadena la fusión de las vesículas cuando llegan a destino? Aquí entra en escena Thomas Südhof, interesado en descubrir el modo en que las células nerviosas se comunican entre sí. Las señales que permiten hacerlo, los neurotransmisores, son liberados desde el interior de vesículas que se fusionan con la membrana externa de las células nerviosas mediante el mecanismo descripto por Rothman y Schekman.
Pero estas vesículas, cuya existencia fue descripta en la década del 50 por el científico argentino Eduardo De Robertis, sólo liberan su contenido cuando las células nerviosas reciben la señal apropiada de sus vecinas.
Si bien se sabía que los iones de calcio eran esenciales para este proceso, Südhof investigó la presencia de proteínas sensibles al calcio en estas células. Este científico -nacido en Alemania en 1955 y, desde 2008, profesor de la Universidad de Stanford, en EE.UU.- logró identificar la compleja maquinaria proteica que responde a la entrada de los iones calcio haciendo que las proteínas vecinas se fijen velozmente a las membranas de las vesículas produciendo su fusión y la liberación de su contenido.
Entre otras muchas distinciones, los tres galardonados habían recibido ya -Rothman y Schekman, en 2002, y Südhof este mismo año- el Premio Lasker, considerado la antesala del Nobel.
LOS ROBOTS ESTÁN CAMBIANDO LA SECUNDARIA
Sobre la pista -construida a escala- el tren se detiene, la luz roja del semáforo cambia a verde y las barreras se levantan para que los autitos pasen. Alrededor, los chicos aplauden y fijan rápidamente la vista en la pantalla de sus computadoras portátiles. Ahora tienen que volver a programar para que el tren reanude su marcha. No están en una juguetería, sino en una clase de tecnología y robótica en la escuela técnica ORT del barrio porteño de Núñez.
Allí los alumnos de segundo año aprenden matemática sin proponérselo, frente a una maqueta que reproduce el tránsito en la ciudad. Cada vez que los autos doblan, ellos deben medir distancias y calcular cómo deben girar y cuántos grados. A la vez, aprenden conceptos de seguridad vial, y lo más importante es que lo hacen en equipo, como si estuvieran jugando.
En un aula de cuarto año, los chicos están tirados en el piso, ajustando piezas de un minirrobot con pinta de Transformer. "Este es un sistema-guía. Lo pensamos como una solución para organizar las visitas al colegio, pero también sirve para los museos -cuenta Nicolás, uno de los alumnos-. Consultamos a un especialista que nos dijo que el principal problema es la conservación de las obras. Entonces programamos al robot para que maneje el flujo de las visitas hacia aquellas salas donde hay menos gente, para no provocar congestionamientos", explica.
"Trabajar con robots nos permite motivar a los chicos e integrar conocimientos", dice Mario Cwi, coordinador de Educación Tecnológica del instituto ORT. "La robótica involucra mecánica, electricidad, informática, y por eso es traccionadora de otros aprendizajes", aporta Alejandro Ferrari, director de estudios.
Pero éste no es el único colegio donde los robots entran en las aulas. En los últimos años, la robótica se fue ganando un lugar en las escuelas secundarias técnicas, tanto públicas como privadas. En algunas forma parte de la currícula, y en otras como materia extracurricular.
En la Escuela Técnica N° 4 de Don Torcuato, por ejemplo, la robótica forma parte de un taller que se realiza en convenio con la automotriz Volkswagen desde 2005. Los chicos van a la fábrica de lunes a jueves por la mañana, y uno de esos días tienen espacio para preparar proyectos con robots. El que presentaron este año ganó un premio en la competencia intercolegial Lego League.
Así como se organizan intercolegiales deportivos, los de robótica también tienen lo suyo y son un ámbito en el que los chicos se integran e intercambian experiencias, además de mostrar sus conocimientos y habilidades.
A fines de junio se realizó por primera vez en el país la Lego League, una competencia robótica de la que participaron 16 escuelas secundarias públicas y privadas de Capital, Gran Buenos Aires y San Luis.
La temática central del torneo fue el transporte inteligente ( smart move ). Los equipos que participaron tuvieron que averiguar cómo funciona el tránsito en sus ciudades y en otras del mundo, y proponer soluciones. Lucas, Juan y Wenceslao, alumnos de cuarto año de ORT, programaron un robot para que ayudara a ubicar y alcanzar los libros a la bibliotecaria de la escuela. Y Elías, junto a nueve compañeros de la Escuela N° 4 de Don Torcuato, diseñó un prototipo de auto que funciona con energía (biomasa) extraída de la basura domiciliaria. "Se nos ocurrió cuando vimos que en nuestro barrio se tira un montón de basura que se podría aprovechar como energía, y al mismo tiempo reducir emisiones de gases contaminantes", cuenta el estudiante de 16 años.
Los organizadores señalan que si bien no todas estas soluciones son implementables, lo que importa es "abrir las cabezas para que salgan nuevas ideas".
Ventajas
* Motiva a pensar y construir soluciones para problemas cotidianos, desde el transporte hasta la eficiencia energética.
* Integra diversas disciplinas como matemática, informática, mecánica, electrónica y ciencias sociales y naturales.
* Exige trabajar en equipo.
* Permite aprender en forma lúdica y divertida.
* Su principal desventaja es que requiere infraestructura adecuada en la escuela y docentes capacitados para enseñar esta disciplina.
Otras escuelas que dictan Robótica
* Nuestra Señora de las Nieves, CABA
* Escuela Técnica (ET) 32 General José de San Martín, CABA
* ET 11 Manuel Belgrano, CABA
* Escuela N° 19, Distrito Escolar (DE) 19, José Martí, CABA
* Escuela N° 6, DE 21, República de la India, CABA
* Escuela N° 4, DE 19, Ricardo Güiraldes, CABA
* Escuela N° 11, DE 19, CABA
* Cardenal Newman, Boulogne
* ET 4, Don Torcuato
* Centro Educativo N° 5 Senador Alfredo Bertín, San Luis
* Escuela N° 6 Dr Luis R. Barroso, Villa Mercedes, San Luis
* Escuela N° 7 Eduardo Galeano, Villa Mercedes, San Luis
* Escuela N° 1 EPED, Maestra Rosenda Quiroga, La Punta, San Luis
* Escuela N° 179 Ejército Argentino, Villa La Florida, San Luis
Por María Naranjo
Fuente: diario "La Nación"
Más información: http://www.lanacion.com.ar/
Allí los alumnos de segundo año aprenden matemática sin proponérselo, frente a una maqueta que reproduce el tránsito en la ciudad. Cada vez que los autos doblan, ellos deben medir distancias y calcular cómo deben girar y cuántos grados. A la vez, aprenden conceptos de seguridad vial, y lo más importante es que lo hacen en equipo, como si estuvieran jugando.
En un aula de cuarto año, los chicos están tirados en el piso, ajustando piezas de un minirrobot con pinta de Transformer. "Este es un sistema-guía. Lo pensamos como una solución para organizar las visitas al colegio, pero también sirve para los museos -cuenta Nicolás, uno de los alumnos-. Consultamos a un especialista que nos dijo que el principal problema es la conservación de las obras. Entonces programamos al robot para que maneje el flujo de las visitas hacia aquellas salas donde hay menos gente, para no provocar congestionamientos", explica.
"Trabajar con robots nos permite motivar a los chicos e integrar conocimientos", dice Mario Cwi, coordinador de Educación Tecnológica del instituto ORT. "La robótica involucra mecánica, electricidad, informática, y por eso es traccionadora de otros aprendizajes", aporta Alejandro Ferrari, director de estudios.
Pero éste no es el único colegio donde los robots entran en las aulas. En los últimos años, la robótica se fue ganando un lugar en las escuelas secundarias técnicas, tanto públicas como privadas. En algunas forma parte de la currícula, y en otras como materia extracurricular.
En la Escuela Técnica N° 4 de Don Torcuato, por ejemplo, la robótica forma parte de un taller que se realiza en convenio con la automotriz Volkswagen desde 2005. Los chicos van a la fábrica de lunes a jueves por la mañana, y uno de esos días tienen espacio para preparar proyectos con robots. El que presentaron este año ganó un premio en la competencia intercolegial Lego League.
Así como se organizan intercolegiales deportivos, los de robótica también tienen lo suyo y son un ámbito en el que los chicos se integran e intercambian experiencias, además de mostrar sus conocimientos y habilidades.
A fines de junio se realizó por primera vez en el país la Lego League, una competencia robótica de la que participaron 16 escuelas secundarias públicas y privadas de Capital, Gran Buenos Aires y San Luis.
La temática central del torneo fue el transporte inteligente ( smart move ). Los equipos que participaron tuvieron que averiguar cómo funciona el tránsito en sus ciudades y en otras del mundo, y proponer soluciones. Lucas, Juan y Wenceslao, alumnos de cuarto año de ORT, programaron un robot para que ayudara a ubicar y alcanzar los libros a la bibliotecaria de la escuela. Y Elías, junto a nueve compañeros de la Escuela N° 4 de Don Torcuato, diseñó un prototipo de auto que funciona con energía (biomasa) extraída de la basura domiciliaria. "Se nos ocurrió cuando vimos que en nuestro barrio se tira un montón de basura que se podría aprovechar como energía, y al mismo tiempo reducir emisiones de gases contaminantes", cuenta el estudiante de 16 años.
Los organizadores señalan que si bien no todas estas soluciones son implementables, lo que importa es "abrir las cabezas para que salgan nuevas ideas".
Ventajas
* Motiva a pensar y construir soluciones para problemas cotidianos, desde el transporte hasta la eficiencia energética.
* Integra diversas disciplinas como matemática, informática, mecánica, electrónica y ciencias sociales y naturales.
* Exige trabajar en equipo.
* Permite aprender en forma lúdica y divertida.
* Su principal desventaja es que requiere infraestructura adecuada en la escuela y docentes capacitados para enseñar esta disciplina.
Otras escuelas que dictan Robótica
* Nuestra Señora de las Nieves, CABA
* Escuela Técnica (ET) 32 General José de San Martín, CABA
* ET 11 Manuel Belgrano, CABA
* Escuela N° 19, Distrito Escolar (DE) 19, José Martí, CABA
* Escuela N° 6, DE 21, República de la India, CABA
* Escuela N° 4, DE 19, Ricardo Güiraldes, CABA
* Escuela N° 11, DE 19, CABA
* Cardenal Newman, Boulogne
* ET 4, Don Torcuato
* Centro Educativo N° 5 Senador Alfredo Bertín, San Luis
* Escuela N° 6 Dr Luis R. Barroso, Villa Mercedes, San Luis
* Escuela N° 7 Eduardo Galeano, Villa Mercedes, San Luis
* Escuela N° 1 EPED, Maestra Rosenda Quiroga, La Punta, San Luis
* Escuela N° 179 Ejército Argentino, Villa La Florida, San Luis
Por María Naranjo
Fuente: diario "La Nación"
Más información: http://www.lanacion.com.ar/
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

