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Algo de mi herencia para ti 1


Imagen tomada de "Tus Ciencias Sociales".

Algo de mi herencia para ti.

Cuando uno percibe que no falta demasiado para salir de este plano material, curiosa expresión que como tantas otras parecidas equivale a mencionar la muerte, va tomado más conciencia de que en poco tiempo más ya no podrá seguir, por ejemplo, aprendiendo y enseñando asuntos de y a quienes lo rodean.

¿Y es esto algo realmente importante? Fiel a mi lema "yo no puedo vivir sin mi" podría decir que para mí sí lo es porque de tres etapas por las que necesariamente atravesaré solamente tengo alguna conciencia de la del medio. La que creo debe haber sido la primera (la previa a mi nacimiento) parece de tanto en tanto emitir algunos sonidos que me llegan como ecos lejanos, y la que creo que será la tercera y última (la posterior a mi muerte) es un absoluto misterio para mi conocimiento. Queda pues la tercera como posible información de lo que vendría a ser "mi existencia"o, al menos, mi paso por este que dicen es este plano material.

Cuando nací y viví no supe, al menos hasta hoy, ni de dónde venía, ni por qué, ni para qué. Fui tomando conciencia poco a poco de algo que llaman "realidad", algo que nunca pude comprobar que fuese ella misma real y mucho menos que lo fueran todos los integrantes de una escenografía dinámica que traía asociada y que llamé padres, familia, amigos, vecinos, colegas... y que eran, entes como yo que transcurrían a mi alrededor, a veces cerca y a veces no tanto, de una especie muy parecida a la mía y que me enseñaron a nombrar como "humanos" o de especies absolutamente diferentes que clasificaban como "animales" o "cosas".

En ese escenario me fui autodescubriendo y a esa cohorte me fui integrando ,para ser uno más de los que compartían tiempo y espacio con los otros, sin saber todos de dónde veníamos, ni por qué. ni para qué. Esto seguramente provocaba poco a poco una angustia creciente en los que alguna conciencia de nosotros mismos se iba desarrollando, por lo que piadosamente algo nos calmaba inventando un destino que explicara algo burdamente de dónde veníamos, y una labor, función, o actividad que se convertía en la razón de ser faltante del para qué. ¿Fundamento racional del destino y de la vocación a veces tan ampulosamente proclamados? Ninguno que yo pueda haber aceptado como siquiera posible.

Ya quizá continuaré (en este momento tengo la voluntad (will) de hacerlo). Por ahora mi tarea (inventada) de escritor es limitada por el destino (inventado) de mudar de actividad. Espero tu comentario a mi email o como creas oportuno. Si debes seguir recibiendo algo de mi herencia, lo recibirás. Si no, aquí habrá terminado. ¿Quién puede saberlo?

Daniel Aníbal Galatro
danielgalatro@gmail.com
Esquel - Chubut - Argentina
Mayo 22 de 2017 - 12.30 hs




Vida, muerte y estados intermedios -video Daniel Galatro


¡Hola! Aquí estoy, intentando compatibilizar corrientes de ideas que generan algunos remolinos en mi pensamiento. Aclaremos.

Ya estaríamos, yo y los de ustedes que han sentido curiosidad y siguen estos flashes que ayudan a mantener vivos en algunos rincones de mi cerebro los recuerdos almacenados allá por enero de 2009, transitando un quinto apunte, este que habla de los piratas, el cofre del muerto y la botella de ron. El que ha permitido colisionar como hadrones perdidos en el universo esta historia que me ocurrió y convertí en relatos con la Isla del Tesoro del famoso Stevenson.

Pero transmitirte ese relato que solamente ha dejado huellas en una parte de mi ser que algunos llaman "alma" y otros "espíritu" no es nada sencillo. Cómo describirte con detalles creíbles cosas que en la realidad dicen que nunca sucedieron así, lugares que nunca existieron así. Me resulta difícil y creo que tú te cansarás antes de leer mis balbuceos que yo de escribirlos, simplemente porque me han ocurrido a mí y no a ti, por simple decisión del destino.

Aquí viene un 5to. apunte, he dicho, esta vez en forma de video. En este mismo blog encontrarás 4 pequeños análisis que procuran instalar en tu conocimiento y grabar como recuerdos tuyos cosas que te costará aceptar con seriedad, aún cuando han sido para mí tan serias como las más. Y luego de esta nota habrá otras, porque es mucho lo que me sucedió cuando todos creían que no me sucedía nada. Pero me ayuda que a un gran número de personas les pasó algo parecido, y mal de muchos...

Aquí encontrarás el video y espero tus comentarios, observaciones, críticas, en fin, todo eso que enriquece este curioso relato de curiosos sucesos que acompañaron mi curioso simulacro de fallecimiento, o lo que haya sido.

Gracias por estar allí.



 Daniel Aníbal Galatro
danielgalatro@gmail.com

Esquel - Chubut - Argentina

El pícaro Borges - por Daniel Aníbal Galatro


Jorge Luis Borges mismo me habilitó a utilizar el término "pícaro" con el sentido de "astuto" cuando él mismo lo empleó en una entrevista que le hizo el palabrista berissense Esteban Peicovich publicada allá por 2002, refiriéndose a una respuesta de Perón acerca del propio Borges,

Hoy se cumplen 30 años de la muerte de un gran lector e interesante escritor que elaboró pícaramente la edificación de su fama para que no pareciera vanidosamente buscada sino casi casualmente hallada al final de sus días.

Quizá por eso consideraba haber vivido más de lo necesario para ello, con dificultades para mantener el halo que logró construir por el propio efecto de los cambiantes vientos que el transcurso del tiempo genera implacable. Lo consiguió, evidentemente, ya que 30 años después de su muerte estoy aquí escribiendo acerca de él y sintiendo que debería cuidar mis expresiones como si me refiriese a Gardel, a Messi o a la Virgen de Luján, ya que algunos se sentirán complacidos por ellas en tanto que otros se sentirán agraviados.

Y entonces debo aclarar que el adjetivo "pícaro" ha sido en este caso aplicado solamente "en el buen sentido", lejano a otras interpretaciones nada enjundiosas para el que se lo utiliza a veces.

Conocemos detalles de la vida y personalidad de Borges por lo que el mismo Borges ha dicho y escrito acerca de ellas. Y no está mal. Lo que dicen y escriben los otros sería mucho menos controlable, tanto cuando tímidamente lo ensalzan como cuando tímidamente lo denigran. Así, pues, invito a los interesados en ensalzarlo o en denigrarlo a sumergirse en las miles de páginas que él y muchos más han escrito o repasar los miles de videos de entrevistas que ha generado para tener una imagen del escritor que les resulte satisfactoria ya que del hombre, del verdadero Jorge Luis Borges cotidiano, nunca sabrán más que lo que él ha elegido revelar.

Es bueno intentar introducirse en el mundo borgiano de la mano del propio creador, a través de sus cuentos y poesías. Hacerlo solo, sin su guía, nos llevará inevitablemente, por ejemplo, a algún jardín con senderos que se bifurcan para quedar atrapados en un universo sin salida.

Aunque transitar de la mano de Borges no nos asegura que ello no ocurrirá.

Daniel Aníbal Galatro
18 de Junio de 2016
Esquel - Chubut - Argentina.


Recuerdos de mi muerte: la otra Esquel


Hola, amigos:

Parece que el tiempo no puede borrar fácilmente esos recuerdos que marcaron mi renacimiento allá por Enero del 2009. Ni mis amigos han perdido el interés en conocer detalles de mi "viaje" inducido por la morfina que recibí en la terapia del hospital.

Es que durante un puñado de días con sus noches mi mente voló por insólitos lugares para aprender cosas que en la pobre realidad no se consiguen. Y así pude experimentar vivencias que quizá no son de esta vida.

Algo que ha sorprendido mucho a los conocedores de Esquel es que la que recorría durante esos días no era demasiado diferente a la real pero tampoco era demasiado similar. Veamos algunos ejemplos.

La clínica especial en la que estaba internado podemos ubicarla en Sarmiento y 9 de Julio, exactamente donde se halla el gran hotel. Pero era un edificio totalmente diferente. Antiguo y deteriorado por fuera, contenía un tesoro tecnológico en su interior modernizado.

Había sí un hotel deslumbrante cruzando Sarmiento, en el que muchas cosas me ocurrieron, tan maravillosas como ese lugar.

En la esquina este de la intersección, allí donde encontramos la pinturería, nacía una serie de edificaciones de mediana altura, digamos 3 ó 4 pisos, que se extendía hacia la avenida Fontana e incluía al menos otro hotel.

Pero la modificación más extraordinaria que mi mente realizó en su intento reurbanístico fue desde el cruce de esa arteria con Ameghino. Hizo nacer una diagonal hacia el norte que desembocaba en una playa recostada contra un arroyo Esquel que se iba ensanchando enormemente cuanto más subíamos hacia sus orígenes, tanto que a la altura de Alvear ya no se podía divisar la otra orilla.
Y esa playa de arenas doradas estaba decorada con árboles de la zona pero que permitía ver intercaladas unas palmeras al mejor estilo caribeño.

Curioso comportamiento de mi mente alterada que no tuvo ni tiene explicación, como tampoco la tiene el porqué de la desaparición de todas las elevaciones que rodean la ciudad real para convertirla en una llanura arbolada.

Esas cosas relato en los apuntes que titulé "Recuerdos de mi muerte" junto a muchas otras experiencias por las que pasé y que mi retorno a la vida habitual no logró borrar.

¿Qué me ocurrió? O, al menos, ¿qué creo que me ocurrió?

La luz brillante que muchos otros también han dicho que vieron durante esas salidas del mundo real, la voz que me hizo atravesar un muro para asomarme al otro lado y conocer un mensaje, las maravillosas computadoras con las que se me permitió averiguar secretos que desconocía...

Y esa otra Esquel tomada de la que hacía apenas unos meses había pisado y a la que pareció iba a despedir para siempre en cualquiera de esos momentos de coma inducido.

Es por eso quizá que escribí los Recuerdos. O tal vez todavía ignoro la causa real que me motivó.
Cuando puedas no dejes de leerlos, seas o no de esta ciudad. Y me gustaría recibir tus comentarios para que reflexionemos juntos.

Te espero.

Daniel Aníbal Galatro
Marzo 20 de 2015.
danielgalatro@gmail.com


PD: El planito con el que ilustro esta nota es el que dibujé con mi torpeza gráfica habitual en 2012, creo, tres años después de la experiencia.


La muerte según mi propia experiencia



¡Hola, amigos!

Mi nombre es Daniel Galatro, como saben, nacido en septiembre del 44 y quizá renacido en enero del 2009. Lo de "quizá" deviene de que desconocemos las características de ese fenómeno que llamamos "muerte" o, al menos, tenemos visiones muy diferentes del mismo según nuestra postura física (biológica) o metafísica.

En ese enero de 2009 me ocurrió algo que Shakespeare diría fue positivo pues, según él, "bien está lo que bien acaba" ("all's well that ends well"). Porque, al menos para unos cuantas personas que me estiman, que haya retornado de mi experiencia límite fue un buen final.

Era un domingo cuando de pronto sentí como si una botella se hubiera fragmentado en la región donde gobierna el hígado y miles de astillas se clavaran al mismo tiempo en todo ese lugar. Mi esposa me llevó en un taxi hasta la bendita guardia del Hospital Esquel y durante muchos minutos allí hicieron lo posible para reducir el dolor atroz que sentía. Ya su Jefe, el Dr Sergio Cardozo, con claridad meridiana, al verme con aspecto de increíble Hulk me había anticipado: "tenés piedras hasta en los ojos".

A primera hora del lunes, el Dr Mingo me revisaba y me enviaba sin escalas a una ecografía. Los pasos siguientes: anestesia y bisturí. Dos pedruscos de 14 y 17 mm, creo, obturaban como guiados por una mano rectora mi colédoco y mi cístico en forma simultánea. Pero mi percepción de la llamada "realidad" había caído a cero cuando la anestesista con su voz más dulce acompañaba mi entrada en la nada diciéndome que ella conocía gente en La Plata y no sé qué detalles más porque en un par de minutos, quizá, yo ya no estaba allí.

Me cuentan que luego de operarme y quitarme las piedras me llevaron a Terapia y que allí de pronto me desperté (o no) y que intenté saltar de la cama para ir tras algo, arrancándome todos los cables y caños que me conectaban con aparatos que nunca vi. Eso provocó un caos en mi abdomen con una hemorragia interna profusa que obligó al Dr Mingo a volverme a operar para corregir el desastre autoprovocado. Me cuentan, porque la morfina inundó mi cerebro y creó una "realidad personal" que duró varios días. Quizá eso fue lo desacostumbrado, pues muchas personas en situaciones parecidas y con un retorno posterior a este "más acá" relatan hechos sorprendentes en los que participaron pero pocos parecen haber sido tan extensos.

Los médicos que me asistían veían que me iba yendo de este mundo pues mis defensas ya disminuidas por malos hábitos como el cigarrillo no permitían que mis pulmones ayudaran a mantenerme vivo. Todos se preparaban para el peor desenlace pero ¿qué percibía yo que ocurría?

Luego de la luz que me deslumbrara desde una puerta abierta a mi izquierda atrayéndome como para provocar mi salto hacia ella y el desastre con cables y cañitos, una secuencia de sucesos interesantes me atrapó haciendo de esta experiencia algo muy calmo y que llegué a desear que no terminara nunca.

Una historia que se grabó como si fuese una serie de videos que se anclaron firmemente en mis recuerdos, tanto que no podría diferenciarlos fácilmente de los registros de los tantos considerados "realidad", tanto que hoy, seis años y algo después, allí permanecen vívidamente en la mayor parte de sus detalles.

He relatado mucho de esa experiencia unas cuantas veces, lo que mi esposa complementó con su visión desde la dolorosa realidad que debió atravesar. Y desde mi despertar del 19 de enero del 2009 procuré desesperadamente dejar por escrito algunos hechos por lo que pasé ya que creo que pueden ser útiles para otros que se preocupan por lo que fue su propia vivencia cercana a la muerte. Y especialmente porque mi historia no se parece a ninguna que yo conozca pero puede ser semejante a muchas más que no conozco.

Los "Recuerdos de mi muerte" vuelven a salir a la luz en esta publicación que hoy quizá Dios, quizá el Destino, me permiten. Tan desordenados, puntillosos y sorprendentes como se me grabaron en la mente. No me atrevo a hacerles ninguna modificación porque considero que no fui protagonista sino un testigo privilegiado que siente que "vivió" todo eso con la obligación de darlo a conocer.

¿Cómo pueden recibir una copia del relato para tenerlo en su PC? Pueden comunicarse conmigo por mi facebook, o vía email a danielgalatro@gmail.com .

Y pueden también hacerme por esa vía partícipe de sus pensamientos, reflexiones y experiencias propias. Aunque el haber transitado esto que transité hizo que perdiera el poco temor a la muerte que sentí como una especie de Disneylandia que me aguardaba para que disfrutara en la paz más plena de todas las cosas que la vida terrenal me había permitido conocer.

Espero sus mensajes.




Daniel Aníbal Galatro

Esquel - Chubut - Argentina

Nuevas publicaciones en curso


¡Hola, amigos! (¡Salú. la barra! - decían por Buenos Aires hace unos 100 años).

En imagen, los muchachos de la Gutenberg Printing Press que han revivido por allí. Nosotros tenemos el Complejo Cultural Galatro que, casas más, casas menos, tiene sus parecidos.

Y en este rinconcito del Universo, inundado en algunas partes y consumido por las llamas en otras, intentamos no bajar los brazos sino todo lo contrario porque unos miles de amigos y favorecedores nos dicen que vamos bien y consumen nuestros productos para que estemos provistos del combustible necesario y suficiente.

Un ejemplo reciente que presentamos aquí y ahora como botón de muestra: una de las editoriales con las que trabajamos (Lulu.com) nos informó hace minutos que ha vendido una copia de mis "Quince pasos para tu crecimiento interior" y me remitió vía Pay Pal para depositar en mi cuenta del First Century Bank de Galveston (EEUU) unas moneditas que siempre vienen bien. Y doy todos estos detalles para que ustedes comprueben que se puede trabajar por internet, sin horarios,sin jefes, sin otro requisito que poner más cerebro y menos lomo en las actividades. Es cuestión de animarse.

Y un buen modo de "ponerse las pilas" puede ser leer la nueva edición que estamos terminando de esos ya muy viajados "Quince pasos..." que sabemos que han sido traducidos al inglés y al francés y son miles los que han obtenido beneficios para su vida con leerlos y mucho más aún, con poner en práctica los consejos que a mi vez recibí de los grandes maestros universales.

Si te interesa tener una copia en tu PC averiguá cómo enviando un email a danielgalatro@gmail.com  sin importar en qué lugar del mundo te encuentres.

El citado librito pretendió desde su nacimiento casi en el mismo momento en que veía la luz el siglo XXI convertirse en una ayuda para vivir, esa "autoayuda" que viene manteniéndose como recurso valedero desde que se insinuó el Era de Acuario, si es que creen en esas cosas.

"Y como si esto fuera poco" - diría un vendedor ambulante de hace algunos años - estamos completando una edición relativamente ordenada (al menos más ordenada que cualquiera anterior) de los "Recuerdos de mi muerte", pues habéis de saber que allá por los comienzos del 2009, unos ocho meses después de haber recalado en esta maravillosa ciudad de Esquel y sufrida ya la erupción volcánica, la mayor nevada y la sorprendente lluvia con que nos recibió, dos pedruscos, uno de 14 cm y otro de 17 cm se empeñaron en bloquear colédoco y cístico poniéndome al borde de la muerte, tan al borde que todavía no sé si fue siempre "el del lado de adentro" o un par de veces ya era "el del lado de afuera".

Habiendo sido estacionado mi vehículo de carne y hueso en un para mí aún desconocido lugar al que llaman "Unidad de Terapia Intensiva", acompañado por mi compañera de esta etapa de vida Olga, mi alma anduvo divagando unos cuantos días por lugares y circunstancias que no por sorprendentes me apuraré en calificar de imaginarias. Al regresar del último paseo el 19 de Enero, y para muchos en condición de "resucitado" decidí que antes de olvidar los detalles debía escribir un libro o al menos, como lo hice, unos apuntes. Si bien no he olvidado absolutamente nada, esos recuerdos fueron escritos tan desordenados como me sucedieron pero a los que quizá los expertos puedan encontrarle algún tipo de orden. Y podrán hacerlo pues podrán recibir en su PC ese manojo de pequeños relatos, más metafísicos que físicos (o tal vez no), de modo de compararlo con otros generados por amigos o familiares que han pasado por momentos críticos de ese tenor.

Para saber cómo conseguir una copia ya saben: email a danielgalatro@gmail.com.

Los dejo por ahora. Aunque estoy viviendo un "bonus track" seguramente vino con fecha de vencimiento y no debe perder su "cadena de calor".

Un saludo afectuoso y hasta cualquier momento.

Daniel Aníbal Galatro
Esquel - Chubut - Argentina
Marzo 17 de 2015.