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Neutrinos: ¿interacción entre mente y cuerpo?

UN APORTE DE NICOLÁS FAUR
DESDE BUENOS AIRES, ARGENTINA

NEUTRINOS: ¿INTERACCIÓN MENTE-MATERIA?

En años recientes se han sugerido otros modelos para la interacción mente-materia; algunos de éstos han sido sugeridos en base a la muy problemática partícula fundamental llamada neutrino.

Aunque Pauli preanunció esta partícula en 1930 basándose tan sólo en la teoría, no fue descubierta experimentalmente sino hasta 1956, lo que no ha de sorprendernos, porque tiene en verdad pocas características físicas positivas. Se le ha llamado la “partícula fantasma” porque no tiene masa, ni carga eléctrica, ni campo magnético, por lo que sólo en ocasiones sumamente raras interactúan con otras partículas.

Se dice que miles de millones de neutrinos bombardean cada centímetro cuadrado de la superficie terrestre cada segundo, pero pasan a través de la tierra cual si ésta fuese espacio abierto; de hecho interactúan tan poco los núcleos atómicos que para conseguir el mismo número de interacciones que un electrón cuando pasa a través de una hoja de plomo de un milímetro, un neutrino tendría que pasar a través de una muralla de plomo de quince millones de kilómetros de espesor; sus desusuales propiedades han sugerido a algunos que podría proporcionar el modelo conceptual para una partícula de la mente o “mindon” (en inglés mind=mente) como se la ha llamado, y que tendería a ser el eslabón que falta entre la materia y la mente.

Otros han propuesto para este papel a un tipo diferente de partícula – que habría de llamarse “psicón”- y que poseería un carácter más configurado. Esta proporcionaría algo así como un “campo minado” que influenciaría los eventos atómicos sin uso de fuerza, en una forma que aún está por ser descubierta. Una partícula puramente física preanunciada por los físicos teóricos y que supuestamente posee propiedades muy poco convencionales es el “taquión” al que se adjudica una velocidad superior a la de la luz. La existencia de tal partícula está aparentemente excluida por la teoría espacial de la relatividad, a menos que uno admita la posibilidad de que tenga “masa imaginaria”, concepto que es difícil, si no imposible, de explicar. En cualquier forma se está empleando bastante dinero y esfuerzo en experimentos planeados con el fin de establecer la existencia de esta partícula. Si se la descubre, su capacidad de exceder la velocidad de la luz violaría en principio la causalidad, ya que si uno pudiese manipular sería posible envíar mensajes hacia el pasado.

Especulaciones de este tipo habrían descartado años atrás calificándolas de fantásticas o de “místicas”, pero prevalece tal clima de opinión en la física teórica, que pueden hacerse ahora con toda seriedad por prominentes hombres de ciencia, sin temor al ridículo. Creemos que debe ser patente que recurrir a un principio físico como el Principio de la Incertidumbre de Heisenberg, debe implicar a fin de cuentas una teoría psicofísica de este tipo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

tiene bonitos los conceptos pero no se aproximan lo que es realmente