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Bioquímica - Arsénico en el ADN


[SEPA/Diario El Peso] La sigla alfa numérica GFAJ-1 designa una cepa bacteriana de la familia Halomonadaceae que puede encontrarse en un tóxico lago [Mono Lake] de California, caracterizado por sus altas concentraciones de arsénico. Lo llamativo de esta bacteria es su notable adaptación, dado que se muestra capaz de incorporar el arsénico a su estructura y a la cadena de ADN en sustitución del fósforo, que hasta hoy se pensaba imprescindible para la vida. Estas circunstancias hacen que esta bacteria se desenvuelva con cierta normalidad en un medio que es tóxico para otras formas de vida.

La vida se compone sobre todo con carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno, azufre y fósforo [CHONPS por su acrónimo]. Estos seis elementos, los ácidos nucleicos, proteínas y lípidos constituyen la mayor parte de la materia viva, aunque en teoría, es posible que algunos otros elementos de la tabla periódica puedan cumplir las mismas funciones.

El fósforo es parte de la estructura básica del ADN y ARN, las estructuras que transportan instrucciones genéticas para la vida y se considera un elemento esencial para todas las células vivas. El fósforo es un componente central de la molécula que transporta energía en todas las células [trifosfato de adenosina] y los fosfolípidos que forman todas las membranas celulares. El arsénico, que es químicamente similar al fósforo, es venenoso para la mayoría de la vida en la Tierra. El arsénico altera las vías metabólicas, porque químicamente se comporta de manera similar al fosfato.

Un estudio publicado en la revista Science, describe cómo la mencionada GFAJ-1 de la familia Halomonadaceae ha sustituido al fósforo por el arsénico para mantener su crecimiento. Los datos de la investigación muestran evidencia de arseniato en macromoléculas que suelen contener fosfatos [ácidos nucleicos y proteínas]. Este descubrimiento tiene un profundo significado evolutivo y geoquímico.

No estamos ante una bacteria alienígena sino del descubrimiento de la capacidad de adaptación del microorganismo en condiciones de laboratorio, lo que aumenta sus rangos de flexibilidad. Para algunos biólogos se ha exagerado el descubrimiento arguyendo que se trata de una simple bacteria extremófila.

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