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La historia de un verdadero milagro: enero de 2009


Pocos meses después de nuestra llegada a Esquel, un par de cálculos alojados por años en mi vesícula biliar saltaron, uno al colédoco y otro al cístico, y los bloquearon, haciendo urgente una cirugía que resolviera la situación. Así me internaron rápidamente y las manos expertas de un cirujano del hospital de la ciudad los extrajeron definitivamente.

Pero las cosas se complicaron cuando, según me contaron después, algo hizo que me arrancara los tubos instalados en mi cuerpo y provocara ser llevado a terapia intensiva con un serio derrame interno que obligó a convocar diez dadores de sangre para realizarme una segunda intervención. Ese "algo" fue mi propia reacción no sencilla de explicar y que tuvo una visión externa y dolorosa soportada por mi esposa Olga, y otra visión interna y maravillosa generada en mi propia conciencia.

Todo duró algunos días y me puso a las puertas de una experiencia límite en la que parece he transitado una frontera que separa, o quizá une, la vida con la muerte, o quizá confunde ambas para crear un tercer estado intermedio que me fue dado conocer.

De esta situación surgieron luego dos relatos paralelos aunque en mucho diferentes: el de las vivencias de mi esposa ("El día en que él murió y yo lo vi") y el de mis propias visiones ("Recuerdos de mi muerte") y es tiempo de publicar una transcripción mejorada de ambos.

Han pasado varios años y los recuerdos siguen fuertemente impresos en mi memoria, tanto o más que los registrados de cosas a las que solemos llamar "reales", tanto que los amigos que las lean tendrán dificultades para distinguirlos de los que alguien considerará "imaginarios".

Sin capacidad verdadera para nosotros diferenciarlos, hemos decidido solamente ponerlos en su conocimiento y que cada uno haga su propia evaluación.

Paso a reescribir ambos sin alterar su contenido inicial pero dando más claridad a los escritos iniciales y posibilitando a los futuros lectores a consultarnos sus dudas y comentarios.

Desde ya, gracias por su interés en estos sucesos que marcaron profundamente nuestras vidas.

Daniel Aníbal Galatro
danielgalatro@gmail.com
Esquel -  Chubut - Argentina
Diciembre de 2016.